Punto de inflexión 7

hubo un tiempo en que la mudez descendía
y la que hablaba era la garganta humilde,

una sola semilla justificaba
la existencia de la tierra entera;

las constelaciones estaban trazadas en las espaldas,
nos respirábamos la misma inhalación;

si no queríamos perder la brújula,
entonces sólo recorríamos con la lengua o el índice
la espalda ajena
el camino a casa,

entrelazábamos brazos y piernas, sudores y alientos,
jadeábamos cadenciosamente con el universo
en su mismo espasmo;

hubo un tiempo que el corazón era huérfano
y abría su puerta a todos los renacimientos,

flor en el pantano, el universo entero
no podía impedirle su abertura,

hubo un tiempo en que no existía el yo ni el tú,
existía el uno y el todo;

hubo un tiempo
en que todas las respuestas estaban dadas;

 

Por todas mis relaciones, de corazón a corazón

©Tania Samayana

Tania Samayana

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